Buenos Aires, 4 de marzo de 2026 – Nahuel Gallo, el gendarme argentino que pasó 448 días preso en Venezuela, fue liberado gracias a gestiones clave de la AFA, a través de su presidente Claudio «Chiqui» Tapia. Tapia mantuvo conversaciones con su par de la Federación Venezolana de Fútbol y con familiares de Gallo, quienes actuaron como puente en las sombras junto a la diputada nacional Marcela Pagano.

Sin embargo, al llegar en un avión privado de la AFA, el gobierno de Javier Milei optó por construir su propio relato ante el papelón internacional. El canciller Quirno –quien fracasó en las negociaciones– protagonizó un show propio de un Ejecutivo en crisis.

Hoy, en el Hotel Centinela de Gendarmería, algunos medios como Argenzuela reportaron que Gallo fue retenido bajo llave en un cuarto sin señal, mientras intentaban convencerlo de una versión alternativa. La «conferencia de prensa» con la ministra de Seguridad Monteoliva y Quirno derivó en un monólogo: agradecieron a Estados Unidos e Italia, pero omitieron por completo a la AFA.

Gallo, protagonista de esta trama, agradeció estar en «mi casa» y a «todas las instituciones que intervinieron» –una clara alusión a la AFA sin nombrarla–, posiblemente por miedo o indicaciones de su fuerza. Esta película recién comienza y hoy solo vimos la primera escena.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.