La dirigenta Milagro Sala está internada desde hace dos semanas en el Hospital de Gonnet. La Central exige su inmediata liberación tras 10 de años de persecución y hostigamiento.
Hace ya 10 años que la dirigenta popular Milagro Sala está detenida domiciliariamente, luego de ser víctima de hostigamientos y persecuciones. Desde hace dos semanas está internada en el Hospital de Gonnet.
“Desde la Secretaría de Relación con los Pueblos Originarios de la CTA, nos solidarizamos por estos 10 años de prisión de Milagro Sala y sabemos que la cuestión es estrictamente política no judicial”, dijo Miriam Liempe, al frente de la Secretaría.
Según su médico, Jorge Rachid: “La angustia la desestabilizó emocionalmente y tiene que ver también con la persecución judicial, la quieren llevar a Jujuy por una nueva causa, han venido fiscales jujeños sin la autorización del juez de Instrucción de La Plata a verla. Y además, tuvo un desalojo intempestivo con falsedades que se dijeron en los medios”.
Según declaraciones a los medios, la abogada defensora Alejandra Cejas, explica: “hay una judicialización del cuerpo de Milagro Sala. Se olvidan de que ella es una persona que tiene que ser tratada con dignidad. El último año ha sufrido un ataque desenfrenado por parte del Poder Judicial jujeño, tratando de traerla (de La Plata a Jujuy) para conocimiento de una causa nueva, desconociendo la situación de salud que atraviesa”.
Son innumerables las organizaciones que exigen su liberación, entre las que se cuenta la CTA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Días atrás, referentes de derechos humanos como Adolfo Pérez Esquivel y Taty Almeida junto a decenas de personalidades publicaron una solicitada en la que denunciaron “el injusto encarcelamiento de Milagro Sala como uno de los casos más emblemáticos de persecución política y violencia judicial”. Y agregaron que “este modus operandi se multiplicó con otras referencias políticas del campo popular, luchadores sociales y opositores políticos, comunidades indígenas, llegando a la detención de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner”.