Buenos Aires, 16 de marzo de 2026 – Las cifras nacionales sobre empleo juvenil pintan un panorama desolador: la desocupación entre jóvenes de 18 a 24 años alcanza el 19%, casi el triple que en adultos, y siete de cada diez trabajan en negro, sin aportes ni estabilidad.

En este contexto, las declaraciones del exintendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, sobre su programa «Experiencia Joven» suenan a otro país: «8 de cada 10 jóvenes que pasan por acá consiguen trabajo rápido», afirmó en redes sociales al anunciar la edición 16 del plan municipal.

Los datos duros del INDEC, a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del segundo semestre de 2025, confirman la crisis: la informalidad laboral general ronda el 43%, pero salta al 70% entre los jóvenes ocupados. Sin protección social ni desarrollo profesional, estos puestos precarios perpetúan un círculo vicioso. A esto se suma el fracaso educativo: según Argentinos por la Educación (2025), el 90% de los estudiantes no termina la secundaria en tiempo y forma, lo que cierra puertas al mercado formal.

A nivel regional, la OIT registró en 2025 el desempleo juvenil más bajo de la década en América Latina, pero advierte que no se traduce en calidad: la mayoría de los nuevos empleos son informales y de baja productividad. La paradoja es evidente: mientras empresas como las encuestadas por IDEA (2025) –el 94%– claman por talento con habilidades técnicas y socioemocionales, millones de jóvenes chocan contra barreras de acceso. Fundación EMPUJAR, por ejemplo, busca tender ese puente con formación alineada al sector privado, articulación directa con compañías y enfoque territorial, mostrando que la inclusión formal es posible, como en la historia de Nahir Ledezma, quien pasó de la informalidad a un puesto estable.

El «milagro» de Tres de Febrero bajo la lupa

En contraste con esta realidad nacional, Valenzuela –actual licenciado como senador de La Libertad Avanza– celebró «Experiencia Joven» como un hito: «Creemos oportunidades para que los vecinos ingresen al mundo laboral. 8 de cada 10 consiguen trabajo rápido, y este año se suman empresas privadas a las pasantías», tuiteó el exmandatario. El programa municipal, lanzado en 2019, ofrece capacitaciones y pasantías en municipios vecinos, pero sus cifras de éxito parecen infladas frente al panorama general.

Datos del propio municipio de Tres de Febrero (informe 2024) indican que «Experiencia Joven» egresó a unos 1.500 jóvenes en cinco años, con tasas de inserción reportadas en 70-80% según publicaciones oficiales. Sin embargo, no hay auditorías independientes que validen el «rápido» empleo formal, ni detalles sobre si evitan la informalidad rampante. En un distrito con 130.000 habitantes –donde la desocupación juvenil local supera el 15% según EPH– esta narrativa choca con los 19% nacionales y el 70% de informalidad. ¿Es un oasis real o un número exagerado para campaña?

Expertos coinciden: el debate debe ir más allá de la cantidad de puestos hacia calidad, equidad y articulación. En un país con 42% de informalidad general, el primer empleo juvenil debe ser formal, con derechos y movilidad social. Casos como el de Fundación EMPUJAR prueban que conectar formación, empresas y territorio transforma números en historias reales de cambio.

Notigital consultó a fuentes locales, pero el municipio no respondió sobre verificaciones independientes de los datos. Mientras el gobierno nacional impulsa planes como Progresar Trabajo, la brecha persiste: sin puentes sólidos, la juventud argentina queda atrapada en la precariedad.

Con/Infobae

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.