El 25 de enero de 1998 concluía en La Habana la histórica visita de San Juan Pablo II a Cuba, la primera de un Papa a la isla caribeña en su historia. Durante cinco días intensos (21-25 de enero), Karol Wojtyla celebró misas multitudinarias en Santa Clara, Camagüey, Santiago de Cuba y la Plaza de la Revolución José Martí, donde ante cientos de miles exclamó: «¡Cuba, amiga, el Papa está contigo!». Su mensaje —»Que Cuba se abra al mundo con todas sus magníficas posibilidades y que el mundo se abra a Cuba»— resonó como un llamado a la reconciliación en plena Guerra Fría latinoamericana.

Fidel Castro recibió personalmente al Pontífice en el aeropuerto José Martí, vestido de civil en un gesto inédito. Juan Pablo II, de 77 años, desafió su salud frágil para recorrer la isla: coronó la Virgen de la Caridad del Cobre (patrona cubana), visitó la tumba del padre Félix Varela en la Universidad de La Habana y se reunió con obispos, jóvenes, intelectuales y enfermos. Criticó el embargo estadounidense —»nadie puede ser excluido de la mesa común»— y defendió la libertad religiosa como «derecho inalienable», no privilegio político. Pidió la liberación de presos y mayor espacio para la Iglesia en medios y escuelas.

La visita, preparada por una «misión popular» previa, transformó Cuba. Tras ella, Fidel permitió Navidad como feriado (suspendida desde 1962), amplió procesiones y dialogó con la jerarquía católica. Sembró semillas para las visitas de Benedicto XVI (2012) y Francisco (2015), que culminaron en el deshielo con EE.UU. En la despedida, el Papa agradeció la «cordial hospitalidad, expresión genuina del alma cubana» y bendijo a un pueblo que coreaba «¡Se siente, se siente, el Papa está presente!».

Veintiocho años después, en 2026, el legado de Juan Pablo II en Cuba perdura: fortaleció la fe de 6 millones de católicos en un país oficialmente ateo hasta 1992. Notigital conmemora esta epopeya: el polaco que unió Plaza y Catedral, fe y política. Su homilía final —»Les traigo el Evangelio: camino de paz, justicia y libertad»— sigue vigente en tiempos de tensiones renovadas. Puente eterno entre Roma y La Habana.

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.