El 24 de febrero de 1946, Juan Domingo Perón y Hortensio Quijano arrasaban en las presidenciales argentinas con el 52% de los votos, fundando el peronismo moderno.
La fórmula unió al Partido Laborista (sindicatos), UCR Junta Renovadora y Partido Independiente, marcando el fin de la oligarquía y el auge obrero.
Perón, tras su rol en la GOU y Secretaría de Trabajo, prometió justicia social. Su victoria, con 4,6 millones de sufragios, inauguró 10 años de reformas: aguinaldo, vacaciones pagas y voto femenino en 1947. Evita fue clave en la campaña.
A 80 años, esta efeméride divide y une: para unos, democracia participativa; para otros, populismo. Notigital la recuerda como pivote histórico de Argentina.