El 2 de abril de 1805 nació en Odense, Dinamarca, Hans Christian Andersen, uno de los escritores más icónicos de la literatura infantil universal.
Proveniente de una familia humilde —hijo de un zapatero y una lavandera—, Andersen superó una infancia marcada por la pobreza extrema, llegando a dormir bajo puentes y mendigar en ocasiones. Sus relatos más célebres, como «El patito feo», «La sirenita», «El soldadito de plomo» y «El traje nuevo del emperador», combinan fantasía, moralejas profundas y un toque de melancolía que trasciende generaciones. Falleció en 1875 en Copenhague, y en su honor se instauró el Día Internacional del Libro Infantil, promoviendo la lectura entre los más pequeños en todo el mundo.
Andersen no solo fue un prolífico autor de cuentos —escribió 168 en total—, sino también poeta, novelista y dramaturgo, con una obra ilustrada por artistas como Vilhelm Pedersen. Su vida excéntrica incluyó especulaciones sobre su posible origen noble o incluso como hijo ilegítimo del rey Christian VIII, aunque no confirmadas. Hoy, su legado perdura en adaptaciones cinematográficas, ballets y el Premio Hans Christian Andersen, el Nobel de la literatura infantil. En Notigital celebramos esta efeméride recordando cómo sus historias enseñan empatía y resiliencia, valores eternos para lectores de todas las edades.