El 17 de enero de 1905 nacía en Buenos Aires Guillermo Stábile, el «Halcón de Buenos Aires» que marcó ocho goles en el primer Mundial de Fútbol, Uruguay 1930, convirtiéndose en el máximo artillero de la historia de los campeonatos ecuménicos junto a otros cracks. Como delantero de la Selección Argentina, brilló en Huracán y Red Star de París, pero su legado como DT es legendario: ganó seis Copas América (1941-44-45-46-47 y 1957).
Stábile debutó en la Mayor con 21 años y en Montevideo, con la camiseta celeste y blanca, destrozó defensas uruguayas y mexicanas. «El fútbol es intuición y gol», solía decir. Como entrenador, transformó a Argentina en potencia, priorizando el ataque criollo. Murió en 1966, pero su escuela influyó en generaciones.
En Argentina, donde el fútbol es religión, Stábile es ícono pre-Messi. El Museo del Fútbol en La Bombonera lo homenajea, y efemérides como esta avivan debates sobre el origen del «mejor equipo del mundo». Con la Copa América 2026 en puerta, su figura inspira a Scaloni.