Hoy, 3 de enero de 2026, se conmemora el centenario del nacimiento de George Martin, el legendario productor musical británico nacido en 1926 en Londres, conocido universalmente como el «quinto Beatle» por su papel indispensable en la discografía de la banda más influyente de la historia del rock.
Martin, quien falleció en 2016 a los 90 años, no solo grabó todos los álbumes de The Beatles, sino que transformó sus ideas crudas en obras maestras sonoras, aportando arreglos orquestales, innovaciones técnicas y una visión artística que elevó al grupo de un combo de Liverpool a íconos globales.
George Martin nació el 3 de enero de 1926 en el suburbio londinense de East Ham, en una familia humilde de clase trabajadora. Desde joven mostró inclinación por la música: estudió piano y oboe en la Guildhall School of Music and Drama, y sirvió en la Royal Navy durante la Segunda Guerra Mundial, donde perfeccionó sus habilidades como músico y arreglista. En 1950, se unió a EMI como productor en el sello Parlophone, un puesto que inicialmente lo tenía enfocado en comedias y música ligera británica, hasta que en 1962 cambió su destino para siempre.
Ese año, Brian Epstein, manager de The Beatles, lo llevó a conocer a John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr. Martin quedó impresionado por su talento fresco, aunque pulió su sonido en sesiones clave como «Love Me Do». Su primera gran intervención fue en » Please Please Me » (1963), donde aceleró el tempo y agregó armonías vocales que catapultaron al grupo al estrellato. Pero su genio brilló en álbumes como «Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band» (1967), donde incorporó orquesta sinfónica en «A Day in the Life», innovó con loops de cinta en «Being for the Benefit of Mr. Kite!» y creó paisajes sonoros psicodélicos que definieron la era.
Martin no era solo un técnico: era un colaborador creativo. Paul McCartney lo describió como «el padre espiritual» de la banda, mientras que Lennon lo llamó «el experto en gramática» que daba estructura a su caos poético. Produjo más de 700 canciones con The Beatles, desde el pop pegajoso de «She Loves You» hasta las experimentaciones de «Tomorrow Never Knows». Fuera de la banda, trabajó con artistas como Jeff Beck, Elton John y Celine Dion, y compuso bandas sonoras para películas como «A Hard Day’s Night». Recibió seis Grammys y un título de señor en 1996 por sus contribuciones a la música británica.
El legado de Martin trasciende lo técnico: democratizó el estudio de grabación, convirtiéndolo en un instrumento creativo. En un tiempo en que la producción era invisible, él volvió a ser protagonista, influyendo en generaciones de productores como Rick Rubin o Quincy Jones. Hoy, a 100 años de su nacimiento, su huella resuena en plataformas de streaming donde «Abbey Road» acumula millas de millones de reproducciones. En un mundo saturado de Auto-Tune y algoritmos, George Martin recuerda que la magia musical nace de la intuición humana y la colaboración genuina.
Para conmemorar esta fecha, instituciones como los Abbey Road Studios organizan tributos virtuales y exposiciones, mientras los fans reviven su impacto en redes sociales. En Argentina, donde The Beatles siguen siendo un fenómeno cultural —con homenajes en festivales como el Cosquín Rock—, el centenario invita a redescubrir cómo un londinense discreto ayudó a cambiar el mundo.