El 10 de marzo de 1993, por decreto de Carlos Menem, se cancelaron los Servicios Interurbanos de Pasajeros de Ferrocarriles Argentinos (FA), empresa estatal que operó la red ferroviaria por 45 años desde 1948.

Esta medida, parte de la privatización neoliberal, dejó sin trenes a millones, priorizando rutas aéreas y buses.

FA, nacionalizada por Perón, transportaba 300 millones de pasajeros anuales en los 70. La crisis económica y déficits llevaron al desguace: 34.000 km de vías abandonados, ramales cerrados. Concesiones a privados como TBA fallaron, culminando en la tragedia de Once (2012).

Hoy, con el plan de reactivación de Trenes Argentinos, el cierre evoca pérdida de soberanía y desigualdad regional.

Con NA.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.