Buenos Aires, Tres de Febrero, 25 de marzo de 2026. La Argentina de Javier Milei se destaca por una economía que beneficia a unos pocos. Basado en números macroeconómicos, el gobierno nacional intenta vender el relato de un país que despega.
Sin embargo, la realidad cotidiana contradice esa narrativa: cada día cierran al menos 30 pymes y se registran despidos masivos en empresas más grandes.
La promesa de inversiones en dólares aún no se materializa. Llegar a fin de mes se vuelve cada vez más difícil, evocando los años 90. Milei apuesta a privatizar todo lo posible del Estado para obtener dólares frescos, que se evaporan rápidamente. Cuando no queden más edificios que vender o concesionar a privados, el sistema se comerá la cola.
La destrucción del salario real, la caída de la industria nacional por importaciones masivas, servicios cada vez más caros y un modelo que explota por todos lados definen esta gestión. Solo unos pocos se enriquecen gracias a beneficios fiscales y económicos que el gobierno otorga para sostener un relato insostenible.
Este es el tercer intento liberal en los últimos 50 años que termina en fracaso, sumándose al colapso de 2001, el plan Martínez de Hoz, los gobiernos de Menem y Macri, y ahora Milei. Todos con la misma receta del desastre.