Redacción Canal Abierto | En el marco de una reunión con vecinos de Boedo, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, aprovechó para acentuar su alineamiento con el perfil manodurista que propone el Gobierno Nacional y arremetió contra quienes viven en zonas vulnerables. “Yo no voy a seguir construyendo viviendas nuevas y regaladas en las villas y asentamientos; no lo voy a hacer”, sostuvo el primo de Mauricio Macri ante la concurrencia.
El planteo de la máxima autoridad porteña da a entender que desde a partir de su mandato se cortará con una práctica de la Ciudad consistente en regalar viviendas. De ser así, hasta estaría contrariando con la línea del partido al que pertenece, que está al frente del distrito desde hace más de 18 años.
Sin embargo, entre los planes del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), jamás hubo ninguno que contemplara esa situación. Tampoco en otras jurisdicciones, ni nacional ni provincial.
Juan Del Pino fue Jefe de Gabinete del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU) durante el gobierno del Frente de Todos, con Fernanda Miño al frente de la gestión, y es parte Argentina Humana. Ante la consulta de Canal Abierto, explicó que “nunca se construyeron viviendas gratuitas para hacer de las villas. Lo que sí se hace es construir viviendas para las familias que necesitan ser relocalizadas. Se trata de familias que ya tienen una vivienda y que el Estado toma la decisión de tirarlas abajo por alguna razón urbanística. Esto pasa cuando hay que abrir una calle, poner un centro de salud o hacer una plaza. En esos casos se le expropia la vivienda a la familia y le paga construyéndole una vivienda nueva”.
“Lo que si existen son planes de vivienda para familias que no las tienen. Pero en esos casos, los beneficiarios del programa las tienen que pagar. y no a otras familias que no han tenido vivienda, lo que se hace es otorgársele viviendas, pero se cobra. Es decir, Macri ahí lo que hace es instalar una mentira. O sea, mezcla dos situaciones distintas. Dijo que no va a seguir haciendo algo que nunca se hizo. En definitiva, no anunció nada”, subrayó el ex funcionario.
Sobre las declaraciones, Del Pino aseveró que la autoridad porteña “está haciendo populismo, trabajando con una idea instalada en el sentido común, que es que el Estado le regala viviendas a la gente de las villas y no atiende la demanda de la clase media. Eso es algo totalmente falso. Él trabaja sobre ese imaginario diciendo, `yo no voy a regalarle más viviendas a la gente de las villas´. Pero eso es algo que efectivamente no sucedía. Y lo que no garantiza es ninguna respuesta nueva para la demanda que efectivamente también hay y que debería atender el Estado que es la de los sectores medios que no pueden acceder a una vivienda. Entonces, básicamente lo que él está haciendo es nada”.
Y recordó que “Larreta sobre todo, pero también Macri habían impulsaron planes de urbanización grandes en algunas villas de la ciudad de Buenos Aires con una metodología de construcción de mucha vivienda. Por eso Jorge Macri hoy trabaja sobre ese imaginario. Porque mucha gente que no conoce las villas piensa que le regalaron casas a los pobres. Pero sí llevaron adelante planes de urbanización que incluían mucha demolición y construcción de vivienda nueva”.
“Por ahí todo el proyecto que impulsamos desde el FISU en su momento implicaba otra metodología de integración de los barrios que es menos costosa, es más casera en cada barrio ir buscando la forma de integrar las viviendas existentes y no tirar todo el barrio y construir vivienda nueva, que es una forma muy costosa de urbanizar barrios. Eso es lo que la ciudad de Buenos Aires histórica ha venido haciendo y ahora va a dejar de hacerlo, evidentemente, porque ya no tiene fondos o priorizará otras cuestiones”, agregó.
Por su parte, Gervasio Muñoz, titular de Inquilinos Agrupados, evaluó también ante la consulta de Canal Abierto, que “Jorge Macri plantea el fin de la construcción de vivienda porque se apoya en dos puntos. El primero es que el beneficio siembre fue marginal, aún no se asume como una política de Estado para mayorías. El segundose sostiene en la creencia de un sector importante de la sociedad porteña de que la única forma en la que hay que acceder a la vivienda es en términos individuales (herencia, crédito hipotecario -público o provado)”.
Y agregó: “lo que queda claro, es que la política de vivienda de Macri – desalojo, paralización de construcción, fomento del desarrollo inmobiliario, venta de tierra pública – es ni más ni menos, que el Estado al servicio del mercado inmobiliario para que se quede con el negocio más importante que hay en la ciudades: el acceso a la vivienda”.
No conforme con la estigmatizaicón a partir de una mentira, el Jefe de Gobierno porteño aprovechó para introducir una cuña entre los sectores postergados y los de una clase media que ve caer su capacidad de consumo, al plantear que la demanda de vivienda de los barrios populares “es infinita y hay más de 800.000 personas de clase media en la ciudad de Buenos Aires que eternamente pagaron alquiler y nunca se las ayudó. Laburan y cumplieron la ley. Ahí también hay un derecho que fue violado”.
Sobre este punto, Del Pino lamentó que Jorge Macri esté “buscando generar una disputa entre una clase media empobrecida y los sectores más empobrecidos de la sociedad. Claramente lo hacen buscando generar una grieta ahí para construir mayorías políticas electorales. Yo creo que es totalmente una estrategia de cinismo electoral, no hay ahí una búsqueda de de construir soluciones reales para los vecinos y las vecinas de la ciudad de Buenos Aires”.
Y señaló que “no es cierto que el Estado tenga más política hacia los sectores populares, hacia las villas oasentamientos que hacia los sectores medios. Históricamente, los sectores medios tenemos acceso al crédito subsidiado y a distintas políticas de vivienda que los sectores más excluidos de la sociedad no tienen porque no tienen una propiedad formal para usar de garantía por distintas situaciones. En realidad, los sectores más excluidos de la sociedad son los que reciben menos asistencia del Estado, no más asistencia”.
“Es importante para mí trabajar sobre esos discursos para que como sociedad logremos comprender que en realidad los problemas que tenemos no es porque el Estado esté dando mucho a los pobres y poco a la clase media o mucho a la clase media y poco a los pobres. El mismo macrismo ha dicho que la universidad pública no la usan los sectores más vulnerables. O sea, cuando les conviene tiran la bronca para un lado y cuando les conviene la miran para el otro. Pero todo el tiempo buscan generar esa discusión entre sectores medios y sectores excluidos. Y esto es una trampa que no nos va a ayudar a resolver ninguno de los problemas que tenemos como sociedad”, concluyó del Pino.