Edimburgo, 14 de febrero de 2003. En el Instituto Roslin escocés fallecía Dolly, la primera oveja clonada de una célula adulta, a causa de una enfermedad pulmonar. Nacida en 1996 por Ian Wilmut y Keith Campbell, revolucionó la biotecnología.
Dolly surgió de una célula mamaria de oveja finn dorset transferida a un óvulo ewe scottish blackface, probando que células adultas podían reprogramarse. Anunciada en 1997 por Nature, generó debates éticos sobre clonación humana.
Vivió solo 6 años (mitad de lo normal), con artritis prematura ligada al envejecimiento telomérico. Su legado: avances en medicina regenerativa, iPS y terapias clonadas. Hoy, ediciones genéticas como CRISPR superan sus límites.
Notigital recuerda a Dolly: de pastoreo a la historia científica.