Diego Valenzuela, el exintendente de Tres de Febrero convertido en senador bonaerense en licencia, no desaprovecha ni un segundo para lamer las botas de Javier Milei.

Con licencia eterna en el Senado, este periodista de closet se mandó un tuit patético aprovechando el show de Davos: «Ningún funcionario puede conocer los costos reales de productor; la abundancia se logra dejando actuar la libertad económica y permitiendo que la competencia regule los precios, Belgrano, el primer liberal». ¡Qué cinismo! Critica a los economistas serios que insisten en calcular costos reales —insumos, salarios, logística— como si fuera un oráculo mileísta, mientras él se esconde en su burbuja de likes.

VALENZUELA, EL REY DEL REVISIONISMO HISTÓRICO Y LA AUSENCIA CRÓNICA

¿Belgrano, el primer liberal? ¡Por favor! Manuel Belgrano era un proteccionista de pura cepa, defensor de aranceles y fomento industrial contra los buitres ingleses. En su «Informe sobre el comercio exterior de Buenos Aires» (1794), abogaba por barreras aduaneras para proteger la producción local, no por el «dejar hacer, dejar pasar» que Valenzuela regurgita como papagayo. Este tipo tuerce la historia como un político en campaña desesperada: Belgrano creó la bandera y la economía soberana, no el libre mercado salvaje que deja a los argentinos a merced de monopolios y especuladores.

Y ni hablemos de su currículum: en Tres de Febrero dejó un tendal de promesas de grandes obras, a medio hacer y servicios en crisis. Ahora, con licencia perpetua en el Senado, tuitea desde el sillón mientras los bonaerenses pagan la factura de la inflación. ¿Competencia regula precios? En Argentina, con retenciones asfixiantes y dólar trucho, eso es un chiste cruel. Valenzuela no es liberal; es un oportunista que surfea la ola Milei para no ahogarse en el olvido, negando costos reales porque calcularlos expondría su gestión fallida.

Este político nos toma por tontos: mientras Milei grita en Davos, él farfulla slogans apócrifos desde X. Si tanto ama la libertad económica, que renuncie a su sueldo público, vuelva a Tres de Febrero y compita de verdad. De lo contrario, que se quede en su licencia eterna, lejos de la política seria.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.