El Gobierno nacional anunció la baja del Programa “Volver al Trabajo”, una de las principales prestaciones sociales destinadas a personas desocupadas, y su reemplazo por un esquema de vouchers de capacitación laboral.

La medida, presentada como un paso hacia la formalización y la inserción laboral, generó críticas de sectores sociales y sindicales, que advierten sobre la pérdida de un ingreso básico para miles de familias en situación de vulnerabilidad.

“Volver al Trabajo” funcionaba como una asignación económica condicionada a la participación en actividades de formación, orientación laboral y prácticas en empresas. El nuevo sistema, en cambio, deja de lado el componente monetario directo y lo concentra en la entrega de bonos para cursos y capacitaciones, sin garantizar una continuidad de ingreso mientras las personas se capacitan.

Diego Valenzuela celebra la medida

El exintendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, celebró la decisión del Ejecutivo y afirmó que “transformar planes sociales en capacitación laboral es apostar por la dignidad, el esfuerzo y el futuro”. Sus declaraciones refuerzan la línea discursiva libertaria que sostiene que los programas sociales “generan vagancia” y que la simple capacitación, sin un respaldo económico estable, bastaría para que las personas encuentren trabajo de forma inmediata.

Desde esa lógica de gobierno, se insiste en que el problema central del desempleo es la falta de cualificación y no la crisis económica impulsada por el plan de Javier Milei, que ya provocó cientos de despidos diarios en los últimos meses. Organizaciones sociales, sindicatos y economistas advierten que la desregulación laboral, la eliminación de puestos públicos y la recesión han profundizado el desempleo y la precarización, en lugar de favorecer la inclusión productiva.

Críticas: capacitación sin apoyo económico no alcanza

Para distintos sectores opositores, la eliminación de “Volver al Trabajo” y la apuesta exclusiva a vouchers de capacitación ponen el foco en la culpa individual y naturalizan la idea de que las personas sin trabajo lo están por “falta de esfuerzo”, cuando en realidad millones hoy buscan activamente empleo y no lo encuentran. Además, señalan que la capacitación sin un ingreso básico no solo desincentiva la participación, sino que aumenta la presión para aceptar trabajos precarios y sin derechos.

“Con esta medida no se reduce el desempleo, se reduce el subsidio al desempleo”, sintetizó un dirigente de la central social que participa en la organización de piquetes de desocupados. “La gente no necesita solo un curso; necesita comer, pagar la luz y el alquiler mientras se capacita. Si el Estado se desentiende de eso, lo único que hace es trasladar la crisis a las familias más pobres”.

En ese contexto, el fin del Programa “Volver al Trabajo” se enmarca en una política más amplia de desmantelamiento de la red de protección social y de ajuste monetario y laboral, que el gobierno defiende como “reordenamiento” del Estado, pero que críticos califican de ajuste social y desmantelamiento del Estado de bienestar.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.