Hoy, 25 de enero, se conmemora el Día Nacional del Reportero Gráfico en Argentina, una fecha cargada de memoria y reclamo por la justicia. Instituido en recuerdo del asesinato de José Luis Cabezas, ocurrido el 25 de enero de 1997 en Pinamar, este día honra a quienes con su cámara documentan la realidad, a menudo arriesgando su vida.
Cabezas, de 27 años, trabajaba para el semanario Noticias y cubría la vida nocturna de la costa atlántica cuando fue secuestrado, torturado y asesinado a balazos. Su crimen, ligado a su labor periodística que incomodaba a poderosos, expuso las conexiones entre la mafia empresarial, la policía y el poder político. El caso conmocionó al país y marcó un quiebre en la profesión: miles de fotógrafos marcharon en su defensa, exigiendo libertad de prensa y seguridad.
Veintiocho años después, el Día del Reportero Gráfico resuena con fuerza en un contexto de creciente violencia contra la prensa. Según Reporteros Sin Fronteras, Argentina ocupa el puesto 45 en el índice mundial de libertad de prensa, con amenazas digitales y físicas como cotidianidad. En Notigital, recordamos a Cabezas y a otros como Mariano Verón o Santiago López González, caídos en el ejercicio de su oficio.
Los reporteros gráficos no solo capturan imágenes: construyen historia. En la era de las redes, su rol es vital para combatir la desinformación. Hoy, asociaciones como la Unión de Reporteros Gráficos de la República Argentina (URG) organizan vigilias y exposiciones, recordando que «una foto vale más que mil palabras… y a veces, cuesta la vida».
En este día, Notigital saluda a los colegas detrás del lente y exige políticas de protección. La memoria de Cabezas nos interpela: ¿hasta cuándo la verdad será un riesgo?