En Argentina, la crisis económica persistente y la inestabilidad laboral han desatado una epidemia silenciosa: los pensamientos intrusivos que atormentan a millones. Preocupaciones constantes por deudas, despidos y un futuro incierto se convierten en un bucle mental que castiga el día a día. Según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 25% de los argentinos reporta síntomas de ansiedad o depresión agravados por factores socioeconómicos, un salto del 40% desde 2020. Pero ¿qué son estos pensamientos y cómo «apagarlos»?

El impacto de la crisis en la mente argentina

La inflación acumulada por encima del 200% anual, el desempleo juvenil rozando el 20% (datos del INDEC, tercer trimestre 2025) y la precarización laboral han transformado la salud mental en un lujo inalcanzable para muchos. «Los pensamientos intrusivos —como ‘no voy a poder pagar las cuentas’ o ‘perderé mi trabajo’— son respuestas automáticas del cerebro ante el estrés crónico», explica la psicóloga Laura Gómez, del Hospital Italiano de Buenos Aires.

Muchos los reconocen y buscan ayuda: las consultas en salud mental pública crecieron un 150% en 2025, según el Ministerio de Salud. Sin embargo, otros los normalizan como «parte de la vida argentina», ignorando que generan insomnio, fatiga y hasta ideación suicida. Un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) revela que el 60% de los afectados no se trata, agravando el problema en hogares de clase media y baja.

Estrategias probadas para apagar los pensamientos intrusivos

Silenciar esa voz interna no requiere terapias caras. Expertos recomiendan técnicas accesibles y respaldadas por evidencia científica:

  • Mindfulness y respiración consciente : Dedica 5 minutos al día a enfocarte en tu respiración. Aplicaciones gratuitas como Insight Timer (en español) guían ejercicios que reducen la rumiación en un 30%, según metaanálisis de la APA.

  • Reestructuración cognitiva : Cuestiona el pensamiento. «¿Es este miedo real o catastrófico?» Anota evidencia a favor y en contra en un cuaderno simple. Terapeutas cognitivo-conductuales lo usan con éxito en un 70% de los casos.

  • Rutina física y social : Camina 30 minutos diarios —ideal en parques porteños como la Costanera— o charla con amigos. El ejercicio libera endorfinas, cortando el ciclo intrusivo, mientras el apoyo social reduce el aislamiento laboral.

  • Límites digitales : Reducir redes sociales, bombardeadas de noticias económicas negativas. Herramientas como Screen Time ayudan a desconectar.

Para quienes buscan ayuda profesional, líneas gratuitas como el 135 (Salud Mental) o centros bariales del PAMI ofrecen atención sin costo. «No es debilidad pedir ayuda; es supervivencia en esta tormenta», afirma Gómez.

Un llamado a la acción en tiempos de incertidumbre

La salud mental no espera milagros económicos. Millones de argentinos ya combaten en silencio estos demonios internos, pero la clave está en reconocerlos y actuar. Si sientes que tus pensamientos te controlan, no estás solo: el primer paso es nombrarlos.

Notigital sigue de cerca los impactos de la crisis en la sociedad. ¿Has vivido esto? Comparte tu experiencia en comentarios.

 

Con NA.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.