El 30 de marzo de 1985, Chile se conmocionó con el hallazgo de tres militantes comunistas degollados: José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino, secuestrados los días anteriores por Carabineros bajo Pinochet.
Torturados, sus cuerpos aparecieron en un matorral santiaguino.
El «Caso Degollados» forzó una investigación que derribó a César Mendoza, jefe policial y juntero desde 1973. En 1995, cinco carabineros recibieron perpetua; hoy queda uno preso. Sacudió la dictadura, impulsando el plebiscito de 1988.