Tres de Febrero, 13 de abril de 2026 – La Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA Autónoma) emitió un duro comunicado conmemorativo sobre la última dictadura militar (1976-1983), al recordar la represión sistemática que dejó 30.000 desaparecidos y calificarla como un «genocidio». El texto, difundido en el contexto del aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, subraya cómo el terrorismo de Estado no solo persiguió a la disidencia política, sino que buscó «disciplinar al conjunto de la sociedad».
El comunicado destaca que, aunque la represión ya había comenzado bajo el gobierno de Isabel Martínez de Perón con la Triple A, el golpe militar instaló una «maquinaria planificada y sistemática» de secuestros, torturas, desapariciones y asesinatos. «Detrás de la proclamada intención de ‘eliminar a la subversión’, este dispositivo tuvo un objetivo más amplio», afirma el texto, que denuncia la combinación de prácticas legales y clandestinas para generar miedo e incertidumbre.
El impacto del terror en la sociedad
La CTA Autónoma enfatiza el papel del ocultamiento de crímenes y la frase popular «algo habrán hecho» como herramientas para justificar la violencia y paralizar a la ciudadanía. «La represión no fue aleatoria ni producto de decisiones individuales, sino una política de Estado organizada y coordinada», se lee en el documento, que concluye con la cifra emblemática: «Fueron 30.000. Fue genocidio».
Este mensaje llega en un momento de debates renovados sobre la memoria histórica en Argentina, donde organizaciones sindicales y de derechos humanos insisten en rechazar cualquier intento de relativizar los horrores de la dictadura.