Tras el fracaso del concurso preventivo abierto desde abril de 2024, la Justicia confirmó en noviembre de 2025 la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA). Esta empresa había sido adquirida por el Grupo Vicentin y se dedicaba a la fabricación de reconocidos yogures y postres de SanCor.
A pesar de sus orígenes prometedores, la empresa acumuló deudas con proveedores, transportistas y empleados, con atrasos salariales desde 2023 y suspensiones masivas.
Tenía dos plantas clave: una en Arenaza (Lincoln, Buenos Aires) con 180 empleados y otra en Monte Cristo (Córdoba) con unos 200 trabajadores.
ARSA constituía el núcleo de la producción de postres lácteos refrigerados para SanCor, una marca emblemática de la tradición argentina en el sector lechero.
Entre sus productos destacados se incluían: Yogures: líneas como Yogs y Primeros Sabores, ideales para el desayuno familiar. Flanes y postres: incluyendo flanes caseros SanCor, Shimy, Sancorito, Sublime y Vida, que conquistaron generaciones con su sabor casero y accesible.