11 de abril de 2001. En eliminatorias para el Mundial Japón-Corea 2002, Australia aplasta 31-0 a Samoa Americana en Melbourne. Es la mayor goleada entre selecciones absolutas. Archie Thompson anota 13 goles; el primer tiempo acaba 16-0. El cartel erró: marcó 32, y periodistas contaron uno de más.
Samoa Americana, debutante y amateur, enfrentó a pros australianos. Thompson, héroe, selló un récord FIFA imbatible. El partido, tragicómico, expuso desigualdades futboleras: Samoa alineó electricistas y oficinistas; Australia, cracks rumbo a la élite.
Para argentinos, futboleros empedernidos, evoca goleadas como 6-1 a Perú o 5-0 a Ecuador. Hoy, con VAR y fair play, este 31-0 es anécdota viral. FIFA lo homologó, pero Samoa lo usa para inspirar.
Notigital revive esta locura para los fanáticos de la Albiceleste.