El 6 de abril de 1811 culminaron los eventos conocidos como la Asonada del 5 y 6 de abril, o Revolución de los Orilleros, un episodio clave en las luchas internas de la Revolución de Mayo.
Grupos saavedristas, liderados por figuras como Tomás Grigera, el «alcalde de las quintas», se movilizaron desde los suburbios porteños hacia el Cabildo para purgar a los morenistas de la Junta Grande, tras la muerte de Mariano Moreno en alta mar. Esta noche del 5, unos 1.500 hombres ocuparon la Plaza de Mayo exigiendo la expulsión de los seguidores de Moreno, lo que derivó en la derrota de la Sociedad Patriótica y detenciones como la de Nicolás Rodríguez Peña; Manuel Belgrano perdió temporalmente su grado militar.
El conflicto reflejó la tensión entre moderados y radicales en las Provincias Unidas del Río de la Plata, con debates históricos sobre la responsabilidad de Cornelio Saavedra, jefe militar de Mayo. Los orilleros, procedentes de chacras y quintas, apoyados por tropas leales, presentaron peticiones que la Junta aceptó, consolidando el control saavedrista. Este golpe cívico-militar marcó el inicio de divisiones que influirían en el proceso independentista.