Fernando Báez Sosa, un joven de 18 años, fue brutalmente asesinado en la madrugada del 18 de enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell, Buenos Aires, por un grupo de diez rugbiers del Club Náutico Arsenal Zárate. El crimen conmocionó a Argentina entera, desatando marchas masivas y un debate nacional sobre violencia juvenil, machismo y justicia expedita.

La secuencia fatal inició alrededor de las 4:30 a.m., tras una discusión menor dentro del local donde Fernando habría golpeado en el estómago a Máximo Thomsen, uno de los agresores. Expulsados por seguridad, los rugbiers esperaron afuera y, junto a sus amigos, emboscaron a Fernando y su grupo de secundaria. En solo 50 segundos de golpiza coordinada —registrada en video por Lucas Pertossi—, lo derribaron y le propinaron patadas en cabeza y torso mientras yacía inconsciente, causándole hemorragia cerebral masiva y shock neurogénico.

La autopsia confirmó múltiples fracturas y lesiones letales, elevando la imputación a homicidio calificado por premeditación y alevosía. Thomsen y Ciro Pertossi actuaron como coautores principales; otros ocho como partícipes necesarios. Ese mismo día, miles marcharon al Congreso porteño exigiendo “Justicia por Fernando”, con velas y carteles que viralizaron el caso en redes.

Cronología Judicial y Condenas

El juicio oral en Dolores culminó en febrero de 2023: Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Luciano y Ciro Pertossi recibieron prisión perpetua por patear al indefenso; Ayrton Viollaz, 15 años; Lucas Pertossi y Emanuel Ansede, 10 años como partícipes secundarios. Dos fueron absueltos. En 2024, la Cámara de Casación confirmó las perpetuas, rechazando recursos.

Los condenados, de familias acomodadas de Zárate, cumplieron prisión domiciliaria inicial por COVID, pero pasaron a efectiva. Documentales como 50 segundos (2025) y podcasts reviven el caso, exponiendo adicción a la impunidad y choques culturales.

Legado y Impacto Social

A seis años, el “caso rugbiers” inspiró la Ley Báez Sosa contra linchamientos y endureció penas por homicidio grupal. Analistas vinculan el crimen a masculinidad tóxica en deportes de contacto, con estudios universitarios sobre su reflejo generacional. La familia Sosa, con Graciela y Silvio como referentes, fundó una ONG por prevención de violencia nocturna. En 2026, con Gesell recuperando turismo, el boliche reabrió bajo estrictas normas, pero el fantasma persiste.

Este aniversario urge reflexión: la noche veraniega sigue peligrosa para jóvenes, y la memoria colectiva demanda educación contra la saña. Fernando, en sus primeras vacaciones, simboliza vidas truncas por barbarie evitable.

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.