El 23 de febrero de 1958, Arturo Frondizi, de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), ganó las elecciones presidenciales argentinas con el 56% de los votos, en comicios proscriptos al peronismo tras el golpe de 1955 contra Perón.
Abogado cordobés, Frondizi prometió «petróleo y carne» con industrialización y pacto con sindicatos peronistas. Gobernó del 1° de mayo de 1958 al 29 de marzo de 1962, impulsando fábricas siderúrgicas y exploración petrolera, pero enfrentó inflación y devaluaciones.
Derrocado por Frondizi en 1962, vivió proscripto hasta 1983. Su «desarrollismo» influyó en políticas posteriores.
En 2026, con debates sobre industria nacional, Frondizi simboliza el nacionalismo económico en democracia frágil.