El 13 de marzo de 1969, la misión Apolo IX aterrizaba en el Pacífico tras 10 días en órbita, marcando un hito en la carrera espacial de EE.UU.
Tripulada por James McDivitt, David Scott y Rusty Schweickart, probó el módulo lunar «Spider», motores, sistemas de soporte vital y navegación clave para el alunizaje de Apolo XI meses después.
Lanzada el 3 de marzo desde Cabo Cañaveral, la nave orbitó a 160 km de altura, simulando maniobras lunares. Schweickart realizó la primera caminata espacial del programa Apolo, probando la mochila de maniobra. Todo exitoso: datos vitales para Neil Armstrong.
En Argentina, la hazaña inspiró a generaciones de científicos en Córdoba y La Plata. Hoy, con SpaceX y Artemis, Apolo IX recuerda los riesgos de la exploración: 3 astronautas pusieron a prueba lo imposible. Su legado: la Luna ya no era sueño, sino meta alcanzable.