En un acto cargado de tensión geopolítica, las dictaduras militares de Argentina y Chile firmaron hoy en Montevideo un histórico acuerdo que solicitó la mediación del Vaticano para resolver el conflicto por la soberanía de tres islas en el Canal Beagle, en el extremo sur patagónico. El cardenal italiano Antonio Samoré, enviado especial del papa Juan Pablo II, actuó como testigo y facilitador en esta ceremonia que evitó por poco el estallido de una guerra entre los dos países vecinos.

El diferendo, que se remonta al siglo XIX, se intensificó en 1977 cuando Argentina denunció el Laudo Arbitral de 1977, emitido por el Gobierno británico, que otorgaba las islas Picton, Lennox y Nueva a Chile. Estas pequeñas islas, estratégicas por su posición en el Paso Drake –puerta de entrada al continente antártico–, eran codiciadas por su valor militar y económico. La escalada bélica llegó a su punto máximo en diciembre de 1978, con la Operación Soberanía: Argentina movilizó tropas, buques y aviones, mientras Chile respondía con un despliegue similar. El mundo observaba con alarma cómo dos regímenes autoritarios, liderados por los generales Jorge Rafael Videla y Augusto Pinochet, se enfrentaban al borde del abismo.

El Acta de Montevideo, firmada por los cancilleres argentinos y chilenos Carlos Washington Pastor y Hernán Alemparte, suspendió las hostilidades y transfirió la disputa a la Santa Sede. Samoré, con su diplomacia pastoral, medió durante meses en reuniones secretas, culminando en el Tratado de Paz y Amistad de 1984, que ratificó la soberanía chilena sobre las islas a cambio de garantías de navegación para Argentina.

Esta efeméride recuerda no solo un capítulo de tensión latinoamericana, sino la fragilidad de las fronteras en dictaduras que priorizaban el nacionalismo exacerbado. Hoy, en un contexto de renovados desafíos regionales, el Canal Beagle simboliza la importancia de la diplomacia sobre la confrontación. El legado de Samoré perdura como ejemplo de mediación pacífica en América del Sur.

 

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Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.