La biodiversidad incluye a todos los seres vivos: animales, plantas, hongos, microorganismos y también los ecosistemas donde habitan. Su conservación es fundamental para garantizar el equilibrio ambiental y la supervivencia humana.
La fecha recuerda la aprobación del Convenio sobre la Diversidad Biológica, firmado en 1992 durante la histórica Cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro.
Actualmente, especialistas y organismos internacionales alertan sobre la acelerada pérdida de biodiversidad causada por la deforestación, la contaminación, el cambio climático y la explotación desmedida de recursos naturales.
La desaparición de especies no solo afecta a los ecosistemas, sino también a las economías y a la calidad de vida de millones de personas. La biodiversidad resulta clave para la producción de alimentos, medicamentos, agua potable y regulación climática.
América Latina es una de las regiones con mayor riqueza biológica del mundo, aunque también enfrenta fuertes amenazas ambientales por incendios forestales, desmontes y contaminación.
En Argentina, distintas organizaciones ambientales vienen reclamando mayores políticas de protección para humedales, bosques nativos y áreas naturales.
El Día Internacional de la Diversidad Biológica busca promover acciones concretas para cuidar el ambiente y construir modelos de desarrollo más sostenibles.
En un contexto global atravesado por la crisis climática, la preservación de la biodiversidad aparece como uno de los principales desafíos de la humanidad para las próximas décadas.