Buenos Aires, 22 de mayo 2026. El 22 de mayo de 2017 el mundo quedó conmocionado por el atentado terrorista ocurrido en la ciudad inglesa de Manchester durante un recital de la cantante Ariana Grande.
El ataque se produjo al finalizar el show en el Manchester Arena, cuando miles de jóvenes y familias comenzaban a retirarse del estadio. En ese momento, un atacante suicida detonó una bomba en uno de los accesos al recinto.
La explosión causó 22 muertos y más de un centenar de heridos, muchos de ellos adolescentes y niños que habían asistido al recital.
El atentado fue rápidamente atribuido al grupo extremista Estado Islámico, que reivindicó el ataque pocas horas después.
La tragedia generó conmoción mundial y reabrió el debate sobre la seguridad en eventos masivos y la amenaza del terrorismo internacional en Europa.
Las imágenes de desesperación y caos recorrieron el planeta, mientras equipos de emergencia trabajaban para asistir a las víctimas y evacuar la zona.
Ariana Grande suspendió temporalmente su gira y días después organizó el concierto benéfico “One Love Manchester”, que reunió a artistas internacionales para homenajear a las víctimas y recaudar fondos para los afectados.
El evento se transformó en un símbolo de solidaridad frente al terror y reunió a miles de personas bajo un mensaje de unidad y paz.
A casi una década del atentado, Manchester continúa recordando a las víctimas de una de las tragedias más dolorosas sufridas por el Reino Unido en los últimos años.