Turín, 11 de abril de 1987. El escritor italiano Primo Levi, sobreviviente de Auschwitz, muere a los 67 años tras caer por las escaleras de su edificio, en un hecho que se presume suicidio. Químico de formación, nacido en 1919, pasó diez meses en Monowice: de 650 deportados, solo 20 sobrevivieron.

Sus libros —Si esto es un hombre, La tregua y Los hundidos y los salvados— son pilares indispensables del testimonio holocausto. Levi narró el horror con precisión científica y humana compasión, desmontando el olvido. «Monowitz me enseñó la fragilidad humana», escribió, convirtiendo su trauma en advertencia universal.

Su muerte reavivó debates sobre la depresión postraumática de los sobrevivientes. En Argentina, con su historia de inmigración judía, Levi resuena fuerte: sus obras se estudian en escuelas y se citan en el Día del Holocausto. Su legado urge: no repetir la barbarie.

Notigital recuerda a Levi, cuya pluma ilumina las sombras del siglo XX.

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Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.