El 2 de abril de 1916, Hipólito Yrigoyen asumió la presidencia de Argentina tras unas elecciones históricas bajo la Ley Sáenz Peña de 1912, que introdujo el sufragio universal, secreto y obligatorio por primera vez en el país.
Este hito sepultó el fraude electoral que había sostenido a los gobiernos conservadores, permitiendo el ascenso de la Unión Cívica Radical, que agrupaba a las clases populares. Yrigoyen casi duplicó los votos del conservador Ángel Rojas, dejando atrás a Lisandro de la Torre y Juan B. Justo, marcando el fin de una era oligárquica.
Su gobierno inauguró la era radical, con políticas de inclusión social, intervención estatal en la economía y defensa de los derechos obreros, aunque enfrentó tensiones internas y económicas. Yrigoyen, «el Peludo», simbolizó la democracia moderna argentina, influyendo en el peronismo posterior. En el contexto actual de debates sobre participación ciudadana, esta efeméride resuena en Notigital como recordatorio de cómo un voto limpio puede transformar una nación.