El 30 de marzo de 1981, el presidente Ronald Reagan sobrevivió a un atentado en Washington. Saliendo del hotel Hilton tras un discurso sindical, John Hinckley Jr., de 25 años, disparó seis balazos. Reagan fue herido en un pulmón, un agente secreto y un policía también; James Brady, secretario de Prensa, recibió un tiro en la cabeza y quedó discapacitado.

Hinckley, obsesionado con Jodie Foster tras Taxi Driver (1976) –donde De Niro planea un magnicidio–, actuó para impresionarla, enviándole cartas previas. Arrestado en el acto, fue declarado inimputable en 1982 por esquizofrenia. Liberado en 2016 con restricciones (sin alcohol, armas ni contacto con las víctimas), su caso impulsó debates sobre salud mental.

Reagan, de 70 años, se recuperó rápido y su humor («Espero que no hayan sido republicanos») elevó su popularidad. Brady, hasta su muerte en 2014 (considerada homicidio), abogó por control de armas. Primer presidente en sobrevivir un atentado gracias a una cirugía moderna.

(Enlace sugerido: Página/12 sobre el atentado )

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.