El 30 de marzo de 1968 se formalizó en Argentina la CGT de los Argentinos (CGTA), escisión combativa de la Confederación General del Trabajo (CGT) oficial, en pleno auge de la dictadura de Juan Carlos Onganía. Liderada por el gráfico Raimundo Ongaro, la CGTA agrupó a sectores clasistas opuestos al alineamiento peronista con el régimen.
Desde su periódico La Hora de los Argentinos , dirigido por Rodolfo Walsh, la CGTA lanzó un programa revolucionario: control obrero de fábricas, expropiación de monopolios y unidad con el movimiento estudiantil. Su debut fue el paro del 1º de mayo de 1968, con marchas masivas que desafiaron a la represión.
La CGTA impulsó huelgas en automotrices como Fiat y Ford, y se coordinó con la Juventud Peronista. Reprimida tras el cordobazo de 1969, Ongaro fue detenido, pero su legado perdura en la tradición clasista sindical argentina, influyendo en la CGT post-dictadura.