29 de marzo de 1962. Las Fuerzas Armadas ejecutan el cuarto golpe de Estado del siglo XX argentino, derrocando a Arturo Frondizi once días después de las elecciones provinciales donde el peronismo, proscripto pero victorioso, arrasó en Buenos Aires con Andrés Framini.
El desarrollista Frondizi, presionado por militares y oligarquías, anula los comicios, pero el caos golpista estalla igual. Detenido y exiliado en la isla Martín García, da paso a una farsa sucesoria: el general Raúl Poggi fracasa, y el ministro Rodolfo Martínez, con el juez Julio Oyhanarte, instaura a José María Guido como presidente provisional del Senado –sucesor tras la renuncia de Alejandro Gómez en 1958–.
Guido gobierna hasta 1963, cuando Arturo Illia gana con peronismo vetado. Este golpe frena el desarrollismo petrolero de Frondizi y profundiza la inestabilidad que culmina en dictaduras. Hoy, en Notigital, lo vemos como eco de intervenciones que hipotecaron el desarrollo nacional.