Nacido el 17 de marzo de 1891 en Chieti, Italia, Severino Di Giovanni (1891-1931) fue un anarquista exiliado que llegó a Argentina en 1923 huyendo del fascismo de Mussolini. En Buenos Aires, editó la revista «Cúlmine» y luchó por Sacco y Vanzetti.
Tras su ejecución en EE.UU. (1927), radicalizó su «propaganda por el hecho»: atentados contra barcos italianos y secuestros para financiar exilios. Detenido en 1931 por la dictadura de Uriburu, fue fusilado el 1° de febrero en la Penitenciaría. Símbolo de resistencia antifascista.
En Argentina, divide opiniones: héroe para anarquistas, terrorista para otros. Hoy, en tiempos de debates sobre migración, su historia resuena en La Boca.