BUENOS AIRES, 11 de marzo de 2026.- La caída del consumo de pan en Argentina golpea con fuerza a uno de los alimentos más tradicionales de la mesa familiar. Según el sector panadero, la reducción de ventas se profundizó en los últimos dos años, generando cierres de locales y la pérdida de miles de puestos de trabajo. Este miércoles, Perfil reflejó la situación en una nota.
Impacto de la caída del consumo de pan en las panaderías
Desde el sector panadero advierten que la crisis comenzó a evidenciarse con fuerza desde principios de 2024. Martín Pinto, referente de la industria, afirmó: “Si hoy la familia ya no puede comer pan, ya realmente está más complicado”.
El dirigente explicó que ya en el primer mes de gestión de este gobierno se cerraron casi 100 panaderías, y que la situación empeoró con el paso del tiempo. “Hoy, con dos años de gobierno, tenemos 2.000 panaderías cerradas y más de 16.000 puestos de trabajo perdidos”, advirtió.
El desplome del consumo impacta directamente en la actividad diaria de las panaderías, donde los comerciantes enfrentan el dilema de aumentar precios o perder aún más ventas. Actualmente, el kilo de pan varía según la zona: en Merlo, por ejemplo, el precio sugerido es de 2.800 pesos en barrios y de 3.500 pesos en áreas céntricas.
“Hace seis meses que no tocamos el precio del pan. No es porque no lo necesitemos, sino porque si lo aumentamos dejamos de vender”, explicó Pinto.
Muchos comercios continúan trabajando incluso sin rentabilidad para sostener el empleo y cubrir los costos básicos. “Hoy un panadero está trabajando a pérdida para sostener la fuente de trabajo y pagar los gastos fijos”, sostuvo.
El impacto también se refleja en otros productos tradicionales de las panaderías, como facturas, tortas y pastelería. “En estos dos años cayó un 55% el consumo de pan y entre un 80 y un 85% el de facturas y productos de pastelería”, detalló el dirigente.
Costos en alza y medidas del sector ante la caída del consumo de pan
Además de la caída del consumo, el sector enfrenta un fuerte aumento de costos en servicios, insumos y materias primas. Según Pinto, los incrementos en electricidad, gas, impuestos y harina generan una presión que las panaderías no pueden trasladar al precio final.
“Es una pelea desleal: nosotros no podemos aumentar el pan, pero todos los meses recibimos aumentos en luz, gas, impuestos y materias primas”, afirmó.
En ese contexto, el referente del sector pidió la intervención de las autoridades nacionales para estabilizar los precios de los insumos y recuperar el poder adquisitivo de los consumidores. “Necesitamos que la Secretaría de Comercio actúe y ordene los precios de los insumos para que la gente recupere poder de compra y el panadero no se funda”, concluyó.
Inflación y efecto en los precios de los alimentos
El 12 de marzo, el INDEC dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero de 2026, con proyecciones privadas de 2,7% mensual, mientras que la interanual alcanzaría 32,4%.
La consultora Fundación Libertad y Progreso estimó 2,8%, destacando variaciones semanales fuertes y algunas correcciones a la baja en frutas y verduras. La información fue publicada por Luis Machado en Perfil.
Otras consultoras, como Equilibra y EcoGo, coincidieron en señalar que los rubros más afectados fueron alimentos y bebidas, transporte y vivienda, con aumentos destacados en carne, aceites y servicios regulados.
En CABA, la inflación de febrero fue de 2,6%, acumulando 5,7% en el primer bimestre, con subas significativas en electricidad, gas, alimentos y servicios básicos.