El 10 de febrero de 1874, el comerciante y estanciero Patricio Peralta Ramos fundó Mar del Plata, cabecera del partido bonaerense de General Pueyrredón, en terrenos de su propia estancia.
Este acto visionario transformó un baldío costero en el principal balneario argentino, oficializado por decreto del gobernador Mariano Acosta. Peralta Ramos, oriundo de Buenos Aires, adquirió las tierras en 1870 y las dividió en lotes para urbanizarlas, atrayendo pioneros con la promesa de un paraíso playero.
En sus inicios, Mar del Plata era un caserío humilde con ranchos y una capilla. Pero su auge llegó con la llegada del ferrocarril en 1886 y la elite porteña buscando refugio del calor citadino. Hoy, con más de un millón de habitantes estables y millones de turistas anuales, es epicentro turístico, gastronómico y cultural de la costa atlántica. Su puerto pesquero, el Casino y la rambla costera simbolizan su evolución.
A 150 años, Mar del Plata enfrenta desafíos como la inflación y la regulación hotelera, pero sigue siendo «la feliz». Eventos como el Festival de Cine y el Mar del Plata Moda refuerzan su vigencia. Patricio Peralta Ramos, olvidado por muchos, legó un legado que genera miles de empleos y define el verano argentino. Notigital celebra esta efeméride recordando que de una estancia nació un ícono nacional.