El 5 de febrero de 1936 se estrenaba en Nueva York Tiempos Modernos, la obra maestra de Charles Chaplin, un filme eterno que critica la alienación obrera en la Gran Depresión. Escrita, dirigida y protagonizada por el vagabundo más famoso del cine, esta cinta de 87 minutos capturó la crisis de 1929 que dejó millones en la miseria.

Chaplin, como el Chaplín mecánico, engullido por engranajes fabriles, simboliza la deshumanización industrial. Escenas icónicas —la máquina que lo alimenta o su baile con engranajes— mezclan humor slapstick con sátira feroz al taylorismo y el fordismo. Prohibida en algunos países por su mensaje «comunista», hoy suma millones de vistas en plataformas digitales.

En Argentina, donde la recesión de los ’30 inspiró huelgas masivas, el filme resonó fuerte; revivió en ciclos de cine durante crisis como la de 2001. Con 90 años, Tiempos Modernos sigue vigente ante la gig economy y el burnout: Chaplin nos pregunta si la tecnología nos libera o nos esclaviza. Un clásico que trasciende pantallas.

Con AFP.

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Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.