Trump apunta directamente al corazón de Cuba con una amenaza arancelaria contra quienes suministren petróleo a la isla.  Esta medida, anunciada en medio de la peor crisis energética en décadas, podría paralizar por completo a un país que ya sufre apagones de más de 12 horas diarias. La reacción entre los cubanos mezcla ira y angustia ante lo que muchos ven como “el fin del mundo”.

Dayanira Herrera, madre de un niño de cinco años, resume el sentir popular.  Al conocer el anuncio, declaró que esto significaría “el fin del mundo” para una población que ya lucha contra la oscuridad constante.

El impacto en la crisis energética actual

Los apagones históricos que reviven el trauma del “Periodo Especial” podrían agravarse drásticamente.  Cuba depende críticamente de importaciones de combustible para generar electricidad.  Una interrupción en este suministro dejaría a hospitales, escuelas y hogares sin energía vital.

Esta amenaza llega en el peor momento posible.  La demanda energética cubana promedia 3.000 megavatios diarios, pero la disponibilidad ya es insuficiente.  Cualquier reducción en el suministro de petróleo convertiría los cortes rotativos en apagones permanentes.

Reacciones y consecuencias geopolíticas

La medida trumpista no afecta solo a Cuba.  Los proveedores internacionales de petróleo ahora enfrentan un dilema: continuar con un cliente histórico o enfrentar aranceles estadounidenses.  Este movimiento representa una escalada significativa en la política de máxima presión.

Analistas internacionales advierten sobre varias consecuencias:

  1. Aislamiento energético de Cuba

  2. Crisis humanitaria acelerada

  3. Tensión diplomática con países proveedores

  4. Posible colapso de servicios básicos

Contexto histórico de las sanciones

Las relaciones Cuba-EE.UU. han sido un péndulo constante.  Durante la administración Obama, hubo un histórico deshielo y acercamiento.  Sin embargo, Trump ha revertido sistemáticamente esos avances.

Esta nueva amenaza representa el punto más álgido de la política de sanciones.  Expertos coinciden en que busca crear condiciones insostenibles para el gobierno cubano, aunque la población civil sufre las consecuencias más directas.

El futuro inmediato para Cuba

Los cubanos enfrentan ahora una doble crisis: apagones constantes y la amenaza de quedarse sin combustible.  Esta combinación podría tener efectos devastadores en la economía ya debilitada.

Mientras tanto, la resistencia ciudadana se organiza.  Como expresó Luis Alberto Mesa Acosta, soldador de 56 años: “Los cubanos necesitan unirse y ayudarse mutuamente”.  Esta solidaridad podría ser la única red de seguridad ante la tormenta que se avecina.

En conclusión, la amenaza arancelaria de Trump sobre el petróleo cubano marca un punto de inflexión.  No se trata solo de otra sanción, sino de un golpe estratégico al suministro energético de toda una nación.  Los próximos días definirán si Cuba puede encontrar alternativas o si enfrentará su crisis más profunda en décadas.

(ct/ap)

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.