El 25 de enero de 1925 fallecía en Dolores, provincia de Buenos Aires, Juan Vucetich, el pionero croata-argentino que revolucionó la criminología con su sistema de identificación dactilar. A los 66 años, este antropólogo y policía dejó un legado que aún se usa globalmente para resolver crímenes.
Nacido en 1858 en Hvar (actual Croacia), Vucetich llegó a Argentina en 1884 y se radicó en La Plata. Como jefe del Departamento de Identificación Antropométrica de Buenos Aires, desarrolló en 1891 el primer sistema eficaz de clasificación de huellas dactilares, basado en arcos, bucles y espirales. Su método fue probado exitosamente en 1892, cuando identificó a una madre infanticida por las impresiones en una escena del crimen: el primer caso resuelto así en el mundo.
Vucetich publicó Fotografías de impresiones digitales en 1904 y fundó archivos dactiloscópicos en varios países sudamericanos. Su innovación superó los sistemas bertillonianos (mediciones corporales) y se expandió a Europa y EE.UU. En Argentina, su obra es base del Registro Nacional de las Personas (RENAPER).
Hoy, en Dolores —donde vivió sus últimos años—, un museo honra su memoria. En un mundo de biometría y ADN, las huellas de Vucetich siguen vigentes: procesan millones de identidades anuales. Su genialidad, forjada en la pampa bonaerense, posicionó a Argentina como líder forense.
Notigital celebra este aniversario recordando cómo un inmigrante croata cambió la justicia para siempre. ¿Sabías que su sistema ayudó a atrapar a Adolf Eichmann en 1960?