El 24 de enero de 1967 murió en Buenos Aires Oliverio Girondo, a los 75 años, clave vanguardista de la literatura argentina. Autor de Calcomanías (1925), Espantapájaros (1932) y Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922), Girondo rompió moldes con caligramas y neologismos.
Parte del grupo Martín Fierro, fusionó el ultraísmo español con la porteñidad. Su poesía erótica y cosmopolita reflejaba el Buenos Aires de los 20. Relación con Alfonsina Storni inspiró versos apasionados.
Su obra influyó en Borges y el boom latinoamericano. Ediciones recientes como Poesía completa (2020) lo reivindican. 59 años después, Girondo vive en performances y antologías, recordándonos la libertad poética.