El conflicto en Industrias JF Secco comenzó en junio con despidos en el área de “emergencias”, que incluía a dos delegados.
Ariel Moreno, delegado de Secco, declaró: “Son 11 los trabajadores reincorporados, incluyendo a los representantes gremiales con fueros que habían sido despedidos ilegalmente. Como denunciamos en los meses de lucha contra los despidos, el conflicto de Secco era la antesala de la reforma laboral, como en la fábrica Georgalos o ahora en Lustramax».
Por eso, continuó Moreno, «desde un primer momento decidimos enfrentar este ataque con distintas medidas de lucha: paros progresivos, cortes de la autopista del Buen Ayre, protestas en otras fábricas de la empresa, concentraciones en la puerta del Ministerio de Trabajo frente a cada audiencia y resistiendo el desalojo en la planta de la empresa ubicada en el Ceamse de José León Suarez, entre otras medidas. Pero todo esto fue gracias a la unidad con los jubilados, los estudiantes, el colectivo de discapacidad, el Hospital Garrahan y promoviendo la solidaridad y coordinación con otros trabajadores en lucha. También queremos agradecer a los trabajadores de prensa que ayudaron a que sea visible nuestro conflicto”.
Y concluyó: “La reincorporación de los trabajadores de Secco es un importante paso adelante y un ejemplo que queremos poner a disposición de otras luchas, como en este momento en Lustramax, a quienes venimos acompañando. Pero también para fortalecer la organización de los trabajadores frente al tratamiento de la reforma laboral esclavista, para lo cual consideramos que hay que enfrentarla con un paro nacional activo y rodeando el Congreso cuando se trate. Nuestro ejemplo demuestra que con organización democrática, coordinación y medidas de lucha se puede enfrentar a los grandes empresarios, el Gobierno nacional y sus cómplices”.