El 22 de enero de 1987, Robert «Budd» Dwyer, tesorero de Pensilvania, se suicidó de un disparo en una conferencia televisada en Harrisburg, proclamando inocencia ante cargos de sobornos.
Condenado injustamente (posteriormente exonerado), el acto conmocionó al mundo.
Vídeo viralizó el debate ético sobre justicia y medios. En Argentina, evoca escándalos políticos.
Notigital recuerda 39 años después de los límites del poder.