Darío Vittori, cuyo nombre real era Melito Darío Spartaco Margozzi, falleció el 19 de enero de 2001 a los 79 años en Buenos Aires, dejando un vacío en el humor familiar argentino. Nacido el 24 de diciembre de 1921 en Villa Celina, hijo de inmigrantes italianos, creció en un entorno humilde que moldeó su calidez escénica y su comicidad cotidiana.

Su carrera despegó en la radio de los años 50 con programas como La Revista Dislocada, donde compartió cartel con Pepe Arias y otros gigantes. Saltó a la TV en 1963 con Teatro como en el teatro por Canal 13, un ciclo antológico que adaptaba obras clásicas con toques humorísticos, consolidándolo como figura de la pantalla chica. Su mayor éxito llegó en los 70 y 80 con Las comedias de Darío Vittori, sketches disparatados sobre enredos familiares que reunían a toda la familia frente al televisor, con clásicos como el avaro tacaño o el padre despistado.

Vittori acumuló unas 20 películas, destacando Los caballeros de la cama redonda (1973) junto a Juan Carlos Altavista y Los superagentes contra todos (1980), parodias de espías que capturaron el espíritu lúdico de la época. Dirigió y produjo, siempre priorizando el humor blanco accesible, sin groserías, influido por su fe católica y rol paterno de seis hijos, entre ellos Beba Vittori, quien siguió sus pasos actoral.

En teatro, brilló en sainetes y revistas porteñas, defendiendo el género chico criollo. Su estilo —gestos exagerados, timing impecable, acento italiano caricaturesco— definió una era dorada de la TV argentina pre-cable. Recibió Martín Fierro de Oro en 1978 por trayectoria.

Para Notigital, esta efeméride evoca nostalgia en 2026: en tiempos de streaming fragmentado, Vittori recuerda la TV unificadora que generaba carcajadas colectivas. Su legado perdura en reposiciones de YouTube y el cariño generacional, un faro de alegría simple para Buenos Aires.

 

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Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.