El 19 de enero de 1851 fallecía en Montevideo, a los 45 años, José Esteban Echeverría, el poeta y escritor argentino que inauguró el romanticismo en el Río de la Plata con obras como La cautiva (1837) y El matadero (escrito en 1839, publicado póstumamente). Nacido en Buenos Aires en 1805, Echeverría estudió en París durante la invasión francesa de 1827, donde absorbió ideas románticas de Victor Hugo y Byron.
De regreso, fundó la Asociación de Mayo (1838), un círculo literario generacional que combatió el rosismo con pluma afilada. La cautiva, poema épico, narra la huida de una mujer blanca capturada por indígenas en la pampa, simbolizando la lucha civilizatoria. El matadero, relato crudo, denuncia la barbarie federal bajo Rosas: un unitario torturado en un matadero porteño representa la opresión política.
Exiliado en Montevideo desde 1840, Echeverría escribió Dogma socialista (1846), precursor del pensamiento progresista latinoamericano. Su estilo lírico y patriótico influyó en Sarmiento, Hernández y el modernismo. Murió de tuberculosis, pero su obra cimentó la literatura nacional argentina.
En el contexto actual de debates por la memoria histórica, Echeverría anticipa discusiones sobre identidad, género y violencia estatal. Sus textos se estudian en escuelas y universidades, y adaptaciones teatrales como El matadero en el Colón reviven su vigencia. Notigital destaca esta fecha como hito fundacional: en tiempos de polarización política, Echeverría nos recuerda el poder de la literatura para resistir tiranías.