Un hito en la historia polar argentina marcó el 7 de febrero de 1952: dos aviones anfibios de la Armada Argentina aterrizaron en la isla Decepción, en la Antártida, para realizar la primera entrega de correspondencia en el continente blanco. Este vuelo, el primero desde Sudamérica al Polo Sur, inauguró el servicio aeropostal naval entre Argentina y sus bases antárticas.
Pilotados por la Aviación Naval, los hidroaviones despegaban desde Río Grande, Tierra del Fuego, desafiando vientos huracanados y temperaturas bajo cero. La isla Decepción, un volcán extinto con caletas protegidas, fue el punto clave para esta misión logística que conectó al continente helado con el mundo. Transportaron cartas, víveres y equipos para bases como Orcadas y Belgrano, fortaleciendo la soberanía argentina en el sector antártico.
Este logro impulsó la Operación 90, que en 1947 reclamó la Antártida como parte del territorio nacional. Hoy, Argentina mantiene 13 bases permanentes y estacionales, con vuelos regulares desde la Base Marambio. El aeropostal antártico sigue vigente, llevando hasta 500 kg de carga por vuelo.
Notigital destaca este esfuerzo pionero como pilar de la presencia argentina en la Antártida, símbolo de tenacidad y proyección nacional.