Portsmouth, Inglaterra, se convirtió en cuna de uno de los gigantes de la literatura universal el 7 de febrero de 1812. Allí nació Charles Dickens, el escritor británico que definió la era victoriana con su pluma incisiva y su retrato vívido de la sociedad inglesa. Considerado el mejor novelista de su tiempo en el Reino Unido y uno de los más influyentes de la historia, Dickens publicó más de una docena de novelas que vendieron millones de copias y se tradujeron a innumerables idiomas.
Su obra maestra, David Copperfield (1850), es una novela semiautobiográfica que explora la pobreza infantil, la ambición y el triunfo personal, reflejando sus propias experiencias en una fábrica de betún tras la cárcel de su padre por deudas. Historia de dos ciudades (1859), con su célebre apertura «Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos», narra el caos de la Revolución Francesa y vendió 200 millones de copias en todo el mundo. Grandes esperanzas (1861) sigue las aventuras de Pip, un huérfano que asciende socialmente, criticando la hipocresía de la clase alta.
Dickens no solo entretuvo; denunció injusticias como el trabajo infantil en Oliver Twist (1838) y las prisiones en Papeles póstumos del Club Pickwick (1837). Fundó revistas como Household Words y realizó giras de lecturas que lo agotaron esencialmente. Murió en 1870, dejando inconclusa El misterio de Edwin Drood . Su legado perdura en adaptaciones cinematográficas, series y el Premio Dickens de la BBC.
Hoy, en Notigital, recordamos a Dickens como un cronista eterno de la condición humana, cuyas historias siguen resonando en lectores de todo el mundo.