El 11 de febrero de 2012, la música mundial se paralizó cuando Whitney Houston, a los 48 años, fue encontrada sin vida en la bañera de su suite 434 del hotel Beverly Hilton en Beverly Hills, California. La diva del soul y pop, conocida como «The Voice», dejó un vacío imborrable justo un día antes de los Premios Grammy 2012, donde planeaba reaparecer tras años de lucha contra las adicciones.
La autopsia oficial, revelada el 22 de marzo de 2012 por la Oficina Forense del Condado de Los Ángeles, determinó que su muerte fue un ahogamiento accidental, agravado por enfermedad cardíaca aterosclerótica y consumo reciente de cocaína. En su sistema también se hallaron rastros de cannabis, alprazolam (Xanax), difenhidramina (Benadryl) y cyclobenzaprine (Flexeril), medicamentos para ansiedad y relajación muscular. Houston había trasnochado la noche anterior con alcohol y amigos, preparándose para una fiesta pre-Grammy, pero su cuerpo no resistió.
Hija de Cissy Houston y sobrina de Dionne Warwick, Whitney vendió más de 220 millones de discos, ganó 6 Grammy, 30 Billboard y un total de 411 premios, récord Guinness como artista femenina más galardonada. Éxitos como «I Will Always Love You» de The Bodyguard (1992) la convirtieron en ícono global. En Argentina, sus baladas soundtracks bodas y karaokes, mientras su caída por drogas —acelerada por su matrimonio con Bobby Brown— inspiró documentales y debates sobre fama y salud mental.