El 4 de abril de 2007, en un corte de ruta de docentes neuquinos contra el gobernador Jorge Sobisch, la policía reprimía con violencia. Un proyectil de gas lacrimógeno impactó en la cabeza de Carlos Fuentealba, profesor de 26 años, en un hecho que conmocionó al país.
Herido grave, Fuentealba agonizó hasta el 5 de abril en Neuquén. Su muerte desató marchas masivas, paros nacionales y hundió las aspiraciones presidenciales de Sobisch. El caso expuso la brutalidad policial en reclamos laborales.
En 2008, el policía José Darío Poblete fue condenado a prisión perpetua. En 2023, otros seis efectivos recibieron penas por la represión mortal, cerrando un capítulo de justicia tardía.
Fuentealba, militante del SUTEP, simboliza la resistencia educativa. Su viuda, Sandra Rodríguez, fundó la Fundación Carlos Fuentealba. A 19 años, en Argentina de paritarias magras, su grito por salarios dignos inspira a maestros.