Buenos Aires, 17 de febrero de 1994. Horror en Flores: Fructuoso Álvarez González rocía fósforo líquido en la casa de la familia Bagnato, matando a cinco (José, su esposa y tres hijos).
Matías, de 12 años, sobrevive con quemaduras. Venganza por deudas impagas de José, socio de Álvarez.
Condenado a prisión perpetua, el caso conmocionó Buenos Aires por su crueldad. Hoy, evoca la violencia doméstica y deudas en barrios porteños. Notigital recuerda para prevenir: justicia tardía, pero memoria viva.