El 4 de febrero de 1972 cayó Carlos Eduardo Robledo Puch, apodado «El Ángel de la Muerte», el serial killer argentino con 11 asesinatos confirmados entre 1971-1972, mayor racha policial del país.
Adolescente de 19 años, robó autos y asaltó locales en Buenos Aires, matando por pánico o sadismo.
Condenado a perpetua en 1980, rechazó salidas transitorias; en 2016 salió por chequeo médico tras 44 años preso, récord argentino. Víctimas incluyeron cómplices quemados con soplete.
Hoy, inspira debates sobre prisión perpetua y cine (Ángel de la Muerte, 1991). Dos carillas de horror bonaerense.