Petrópolis, Brasil, 22 de febrero de 1942. El escritor austríaco Stefan Zweig, voz precoz contra el nazismo, ingiere barbitúricos junto a su esposa Lotte y se suicida a los 60 años.

Exiliado desde 1934, huyó de Austria tras la Anschluss, prediciendo el horror hitleriano en El mundo de ayer (1941), su autobiografía que denuncia el colapso cultural europeo.

Zweig, maestro de la novela psicológica, brilló con biografías como María Estuardo (1935), Fouché (1930) —el espía napoleónico— y María Antonieta (1932), fusión de historia y ficción. Vendió millones, tradujo a Verlaine y colaboró con Freud. Judío asimilado, su pesimismo ante la guerra lo llevó al exilio en EE.UU., Inglaterra y Brasil.

Su muerte conmocionó al mundo literario. Hoy, sus obras se reeditan en medio de populismos. Zweig simboliza la fragilidad de la cultura ante el totalitarismo. En Notigital, recordamos su alerta: la historia no perdona la indiferencia.

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.